Hallan un complejo de 2.000 años junto al Muro de los Lamentos.

Cada día la ciencia nos sigue sorprendiendo con sus avances y descubrimientos por todo el mundo. Últimamente las noticias se han inclinado mayormente en el ámbito de la salud con todo tipo de acontecimientos relacionados al coronavirus que transmite el Covid-19. Pero recientemente se ha dado a conocer un curioso descubrimiento en una de las ciudades más importantes y que representan la historia del antiguo mundo.

La investigación dio lugar en Jerusalén, donde arqueólogos han descubierto desde hace algunos días la presencia de un complejo subterráneo junto al histórico Muro de los Lamentos. Ésta excavación ha impactado a los investigadores, quienes señalan que es el primer sistema de éste tipo precisamente en esa área, y fue llevado a cabo principalmente por la Autoridad de Antigüedades de Israel en el complejo «Beit Straus», situado bajo el vestíbulo de entrada a los túneles del Muro. Los expertos afirman que éste complejo puede tener más de 2.000 años situado al Muro, además, suponen que éste habría sido utilizado por los residentes de la ciudad durante el período romano temprano, tiempo antes de la destrucción de Jerusalen y el Segundo Templo.

Al adentrarse en éstos hallazgos, notaron que el complejo tiene dos habitaciones y un patio abierto, pero también contiene varios sitios cotidianos. Actualmente, los investigadores sugieren que éstos lugares se destinen para almacenamiento de alimentos o incluso una zona de vivienda. «Éste es un hallazgo único», resaltaron Barak Monnickendam-Givon y Tehila Sadiel, personas que estaban a cargo de la excavación en nombre de la Autoridad de Antigüedades de Israel.
Se puede notar que la estructura ha permanecido intacta durante muchos años.
Es curioso pensar por qué harían todos éstos esfuerzos para construir tales sistemas e incluso hacer una gran inversión en la construcción de éstas habitaciones en la roca. Lo que sí se sabe es que hace dos mil años era una costumbre construir en piedra en Jerusalén e incluso, hoy en día lo sigue siendo.
También se hallaron vasijas de cocina de loza, un núcleo de lámparas de queroseno, una taza de piedra relacionada con los sitios judíos del Segundo Templo, y un fragmento de qalal, un gran depósito de piedra que se utiliza para almacenar agua.
“El rico conjunto de descubrimientos encontrados en estas excavaciones arroja luz sobre la vida cotidiana de los habitantes de la antigua ciudad», celebraron los investigadores.
Las excavaciones han sido renovadas desde hace un año, sin embargo se siguen llevando a cabo éstos estudios interesantes como parte de la elaboración de un nuevo recorrido interesante en el que se descubren lugares muy importantes del patrimonio de la humanidad.

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